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Lluvia

  • Foto del escritor: pielconsaboraversos
    pielconsaboraversos
  • 27 feb 2021
  • 4 min de lectura

Quedamos en que venía a casa a terminar unos trabajos de diseño, se me estaba complicando llegar al tiempo pautado con el cliente y mi colega se ofreció a darme una mano. Corrigiendo entre los dos los diferentes diseños, puliendo los detalles, mate de por medio. Llevábamos un par de horas cuadrando todo y ya casi estábamos por terminar, afuera se estaba poniendo feo, nubes negras, humedad y mucho viento. Le aviso que mejor se vaya antes que la lluvia empiece, tenia que irse a pie y no tenía siquiera paraguas ni chubasquero. Se niega, me dice que prefiere quedarse a terminar con esto y luego si es necesario se toma un taxi de regreso a su casa. Terminamos el trabajo, por fin! Coge sus cosas y se marcha. Ya era el momento de poder relajarme, me deshago del sostén inmediatamente. Me pongo mi vestido corto estampado, de tirantes finitos, enciendo la tele, voy a la nevera por mi danette de chocolate. Escucho que había empezado a llover, estaba cayendo una tormenta terrible, 10 minutos habían pasado que Sebas se había ido de casa y me dije a mi misma “uh pobre se debe haber empapado” . Ya sentada en el sofá, me llega un mensaje de él preguntando si podía volver a mi casa y esperar que pase el chaparrón, “por supuesto” le contesto! No habrán pasado 5 minutos que el timbre estaba sonando, lo invito a pasar, le acerco una toalla, estaba hecho sopa, le insisto que se saque los zapatos y la camisa para ponerlas a secar, lo invito a pasar y ponerse cómodo.

Él siempre me había gustado, desde el día que llegó a la ofi, pero sabiendo que estaba en pareja nunca le insinué nada. Pero teníamos una relación muy cercana y compinche.

Sentados los dos en el sofá, hablando de la vida, y viendo la hora que se estaba haciendo, le pregunté si quería algo para comer o si con un danette le parecía bien. Me pide probar del que yo estaba comiendo, y me hace gesto indicando que le había gustado que le traiga uno. Al levantarme y dirigirme a la cocina, de reojo noto como se ponía cómodo y me miraba relamiéndose los labios. Antes de volver al living me hago una coleta, me miro en el espejo del recibidor, me pellizco los cachetes para que se vean mas rosados. Me siento a su lado, pongo los pies sobre la mesita ratona, cojo el mando de la tele y mi danette, notaba su mirada, me estaba escaneando de arriba a abajo mientras comía su postre de chocolate, seguíamos con nuestra charla amistosa, yo evitaba el contacto visual, porque si lo hacía no iba a poder evitar que mis ojos recorran su torso desnudo y sus labios, iba a ser muy obvio que la situación me estaba poniendo cachonda. Noto como él se ponía aún mas cómodo en el sofá y mas pegado a mi, acerca sutilmente su mano a mi pierna, mientras con su otra mano se acomoda su miembro dentro del pantalón. su tono de voz había cambiado y su respiración estaba cada vez mas cerca de mi hombro, lo miro, me sonrío de lado, y sin pensarlo empiezo a pasar mis dedos por la mano que él tenia sobre mi pierna, se hizo el silencio, nuestras miradas por fin se encontraron, su erección ya era mas que notoria y él ya no la ocultaba, se sienta de lado, me roza suavemente el hombro con sus labios, aun sosteniendo la mirada, su mano con mas firmeza se desliza por mi muslo, mis piernas se relajan, me besa en los labios, comprueba con una mirada fugaz que estoy de acuerdo con que siga, me come la boca intensamente, separa mis piernas con su mano, no encuentra resistencia, pasa su palma por el interior de mis muslos, y llega con sus dedos a encontrarse con mi tanga, juega con el elástico de ella, rozándome sobre la fina tela que separaba su piel de la mía. nuestras lenguas seguían entrelazadas, respiraciones intensas, latidos fuertes, vuelve a mirarme, me muerdo el labio inferior, acaricio su cintura y espalda, sostiene la mirada, corre a un lado mi tanga, sus labios a 2 cm de los míos, mete sus dedos dentro de mi, respondo con un pequeño gemido, me abre mas las piernas, me masturba, sigue pendiente a mis gestos, me humedezco los labios con la lengua, empuja con un pie la mesa ratona, se arrodilla frente a mi, pone mis piernas sobre sus hombros, sigue mirándome, sigue masturbándome, se sonríe, y como una fiera hambrienta se sumerge a mi entrepierna, sus dedos me penetraban simultáneamente por el coño y el ano, su lengua se pasea perfectamente por mi clítoris, no puedo contenerme, dejo escapar unos cuantos gemidos, empuja mis piernas a mi pecho, recorre con su lengua mis labios, mi clítoris y el perineo, vuelve a mirarme, estoy a punto de acabar, agarro su cabeza entre mis manos, apretándolo hacia mi, vuelve a meter su dedo en mi ano mientras sigue comiéndome intensamente, gimo, lleva su mano libre a mi boca ahogando mis gemidos, intensifica sus movimientos dentro de mi, no aguanto mas, me retuerzo de placer, muevo mi pelvis, echo mi cabeza hacia atrás, le muerdo la mano, me corro en su boca, lo miro veo como su barbarilla estaba empanada, se pone de pie, se desabrocha el pantalón, se lo quita, me pongo de rodillas sobre el sillón mirando a la pared, me coge de la cintura, se afirma subiendo uno de sus pies al sofá, con mi mano llevo su miembro dentro mío, me coge con movimientos intensos, me besa la espalda, me agarra de la coleta, tirando mi cabeza hacia atrás, nota que mi excitación aumenta, me penetra golpeando contra mis glúteos, sus piernas tiemblan, me aprieta fuerte, se arquea sobre mi mordiendo mi espalda y noto como me llena de sus fluidos, respiramos agitados, sale de mi, se sienta exhausto en el sofá, vuelve a sonreír, mira la hora, me siento a su lado, me abraza y me dice que es hora de irse.



Foto de Kelly Ritta en Pexels

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