Trekking fotográfico y algo más
- pielconsaboraversos

- 13 abr 2021
- 5 min de lectura
Actualizado: 14 abr 2021

Me invitó a hacer unas fotos a un mirador de la ciudad, para intercambiar técnicas y conocimientos, aparte para disfrutar del bonito día primaveral que estaba empezando a hacer. Sumamos un poco de trakking, para poder conocernos un poco más, nuestro contacto siempre había sido solo por redes sociales. Esta era una buena manera de romper el hielo. Ambos con ropa cómoda sport y buen calzado, nos encontramos en un punto de la ciudad y desde ahí empezamos camino, con mochilas cargadas con los equipos de fotografía y trípodes, un poco de agua y algo de comida para hacer un picnic de tarde. Por tramos él se quedaba detrás mío y yo de reojo notaba como iba mirándome el trasero. No me molestaba, él me pareció más mono en persona que en la foto de ig y ese día particularmente me sentía un poco más caliente que de costumbre (tal vez se debía a la cantidad de tiempo en que no había tenido ningún encuentro sexual). Cuando él me sobrepasaba aprovechaba yo a disfrutar de las vistas. Buenas piernas, bien torneadas y una espalda entrenada pero no en exceso, brazos fuertes y una nuca perfectamente afeitada. Se asomaba en uno de sus brazos un tatuaje bastante grande en negros, hiperrealista. Los 40 minutos que nos llevó el tramo de senderismo hasta el primer punto de parada fueron bastante entretenidos, hubo buenas conversaciones y risas. Ya en nuestro punto fotográfico, sacamos las cámaras y concentrados en nuestro trabajo, hablábamos poco sobre la vida, pero cada tanto nos comentábamos sobre el seteo de la cámara y nos mostrábamos las tomas que habíamos hecho. Me pongo unos pasos más atrás, apoyo la cámara sobre una piedra bastante plana y decido empezar a sacarle fotos a él mientras él tomaba fotos al paisaje y algún que otro pájaro que volaba cerca. Él no se había percatado que era mi modelo, yo disfrutaba verlo a través del visor. Como es de costumbre en mi, invento historias, me gusta hacerme la cabeza con situaciones eróticas, hay gente que me despierta mis ratones y él era uno de ellos. Empecé a sentir calor y decidí quitarme mi chaqueta deportiva para quedarme solo con mi camiseta sin mangas bastante escotada. Era tal mi concentración que él se voltea y yo no disimule, le sonreí y le pedí que pose para mi. Él primero me sonrió con timidez y luego empezó a hacerme gestos sexy a la cámara, le pedí que se siente sobre una piedra con las piernas abiertas y los brazos reposando de manera relajada sobre sus rodillas, mirando a un lado. Me levanté a mostrarle los resultados y quedó encantado. Era el momento justo para tenerlo más cerca y poder oler su perfume que inundaba todo el ambiente de una manera muy sutil y fresca. Mientras él deslizaba las imágenes en la pantalla de la cámara, me quedé como tonta perdida mirándole la boca y su barbilla tan cuadrada y perfecta, hablaba suave y se sonreía, disfrutando de las fotos que le había hecho, en eso escucho que me dice “tendré que hacerte yo una sesión de fotos a vos algún día, pero en otras circunstancias” a lo que rápidamente le contesté que cuando guste. Se aleja de mi lado para hacer unas fotos más, era hora de seguir al próximo punto y teníamos otra media hora de caminata. En este trayecto los dos ya estábamos más sueltos, yo le decía algo y él me retrucaba con comentarios en doble sentido, un juego de hacernos los distraídos pero que se respiraba en el aire una tensión sexual. Llegamos a nuestro segundo punto fotográfico, un poco más solitario que el primer parador, apenas pasaba alguna persona cada rato por ese sendero. Empiezo a fotografiar unas bonitas flores del camino y él al mismo tiempo que larga una carcajada empieza a tomarme fotos, como disfrutando que me había ganado de mano en esta oportunidad. Era mi turno de posar, a mi eso no se me da bien, yo prefiero hacer el tonto y hacer gestos ridículos o simplemente comportarme de manera natural mirando el paisaje, sin mirar la cámara, no me siento cómoda estando del otro lado del lente. Me acerco a su lado para que me enseñe las fotos y veo unas muy bonitas, donde me retrató “de a partes” mis manos acariciando una flor, un encuadre de medio rostro mio y mucho paisaje, mi cintura que se veía por el lateral abierto de mi musculosa, mi culo con desenfoque hacia el fondo. Él se me acercaba más y murmuraba por lo bajo repitiendo “que ganas de morderte la boca”, lo escuché perfectamente pero le seguí su juego y le pregunté para que me repita, con mi cara provocadora, mis ojos insinuantes, mi pecho apuntando hacia él, levanta sus ojos hacia los mios y casi al mismo tiempo los dos avanzamos la cabeza para robarnos un beso, un beso intenso recargado de pasión. Noto sus dedos por dentro de mi camiseta, acariciando muy suavemente mi cintura. Me guía a una piedra, dejamos las cámaras en el suelo, y nuevamente sus labios jugosos empiezan a besarme, llevo mis dos manos a su nuca, empujo sutilmente su barbilla hacia atrás y mi lengua recorre juguetonamente su cuello, llevo sus manos a mis pechos sin dejar de besarlo y mordisquearle el labio. Escuchamos pasos, nos separamos leventemente y reímos tímidamente, una señora pasa por nuestro lado y nos saluda. Decidimos guardar nuestras cosas y caminar un poco más a un sitio un poco mas privado. Luego de caminar un par de minutos, me abraza, me estampa contra un árbol, y vuelve a comerme la boca, pero esta vez con mas ganas, con mas calor, me lleva la mano a su entrepierna para que note su dureza...los besos eran cada vez más acelerados al igual que mi mano, que aún por encima de su ropa seguía masajeandolo. Su mano se cuela por dentro de mis calzas y con 2 dedos me masturba, bajo su cremallera y su miembro saltó hacia mí con fuerza, bajo mi pantalón hasta mis muslos, poniéndome de espaldas a él y de cara contra el árbol, arqueando mi cintura, con mi mano guío su miembro a mi interior. Sin tanto preámbulo me penetra suavemente, lo miro de costado y con cara de perversa le pido que me de duro, con todas sus ganas, me hace caso, con sus manos en mi cintura me empujaba hacia él para que penetrar profundamente, yo agarrada al tronco para mantenerme en el lugar, mis gemidos empiezan a ser cada vez más intensos, “me corro” escucho, lo empujo hacia atrás para sacarlo de mi interior, al tiempo que le pedía que espere, me acomodo y con voz de perra en celo le pido que me penetre por el ano, sus manos sujetándome con más firmeza y en 2 embestidas siento como se derrama su fluido dentro de mi culo, liberando toda esa tensión sobre mi, abrazándome por la cintura y recostandose sobre mi espalda para recuperar el aliento. y llevando al mismo tiempo sus dedos a mi clítoris para que ahora pueda ser yo quien llegue a mi orgasmo, mis piernas tiemblan, encorvo mi espalda, se me escapa un gemido. Aún con mi cara contra el árbol, noto como se arrodilló detrás mio para regalarme una lamida entre mis nalgas, con mi mano lo cojo del cabello, me penetra con la lengua analmente , y los dedos en mi vagina al mismo tiempo, apenas segundos para hacer que en un gemido intenso explote de placer. Con las piernas temblorosas, logro acomodarme la ropa y sentarme, él subiéndose el pantalón, me sonríe y me confiesa que es la primera vez que tiene una experiencia así, riendome le confirmo que yo también. Volvemos a nuestro camino, llegamos justo para ver el atardecer y poder hacer mas fotos.



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