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back to school.... por lz

  • Foto del escritor: AutoresVarios
    AutoresVarios
  • 21 mar 2021
  • 4 min de lectura


Se despertó casi una hora antes de lo normal, sobresaltada. Era lunes y debía ir al colegio, pero había dejado allí el uniforme escolar. Se insultó en silencio mientras pensaba el camino más corto para ir en bici, buscar y volver a salir con todo lo que debía llevar para su lunes escolar (que indefectiblemente no podía ir en la bici). Ve las llaves del auto de su padre sobre la mesita de entrada y las toma. Sale sin documentos, ni nada, con su pijama, unas zapatillas de lona y una salida de cama de polar oscuro. Llega al colegio, la puerta estaba abierta y el portero barriendo. Escabulléndose fue a donde había olvidado el uniforme, logra salir sin ser vista y sube transpirando al auto. En el camino, se salva de chocar y elude controles policiales. Ya en su casa, toma una ducha rápida, se viste con el uniforme y se ve perfecta. Camisa blanca con mangas arremangadas, pollera tableada de estilo escocés en tonos rojo y negro, medias blancas (una más arriba que la otra), los viejos, caminados y gastados zapatos negros estilo escolar. Se ata dos colitas de manera irregular en su cabeza y sonríe ante la imagen que le devuelve el espejo. Está feliz. Mira de reojo la hora y son casi las 7.30 am! Va a llegar tarde otra vez al colegio si su novio no la recoge en 5 minutos para ir en el auto de su madre. Acelera sus cosas, toma un yogurt de la heladera y en la puerta de su casa estaba él, en el diminuto autito pero con una cara de felicidad que resaltaba sus rasgos de adolescente. Él al verla le dijo a los gritos: estás hermosa nena! Y ella se sonrojó, y se le notó a pesar de su barbijo. Sube al auto y parten. A mitad de camino, él desvía la ruta y ella no dice nada, empieza a coquetear con un chupetín en su boca. En una calle oscura y sin salida al lado de una fábrica abandonada, estaciona el auto. Se miran y estalló el delirio. Se besaron apasionadamente, ella con rastros de yogurt en su boca del dulce que comía. Él con algo de sabor a café intenso. Se aceleraron las respiraciones, las caricias sobre ambos cuerpos fueron directamente al punto. Sus tetas recibían el embate de dos manos temblorosas pero firmes en su acción. Ella tomó la dura verga de él abriéndole el cierre y la liberó para acariciarla y menearla. Ambos están que estallan. El abrió nerviosamente la camisa y ella suspira mientras intenta quitarle la de él. Pero se detiene y le dice: vamos fuera del coche, estamos muy incómodos. Salen y se sientan a horcajadas sobre la trompa del autito, él se quita la camisa y queda expuesto su torso cuidado. Ella va directo a morder y lamer sus pezones mientras le acaricia la verga. Él levanta la pollerita y le mete un par de dedos en las nalgas y le manda uno sin aviso a su húmedo sexo. Ella gime contra su verga que la ha tomado en su boca. Él la separa y le baja la última frontera que era la vedetina, la gira, la ve de espaldas, azota su culo con ambas manos y la toma de las axilas y la sube a horcajadas sobre él. La coloca sobre su cara y comienza a comerle todo, ella cae a su pene. Disfrutan de sus fluidos y sabores de sexo en medio de gemidos, risa, el traqueteo del auto detenido pero en movimiento y algún que otro ruido de unos gatos en la zona. Cuando saciaron sus instintos ella se levanta, gira sobre él y se sienta en su verga enrojecida. Él grita y gime aferrándose a sus caderas para luego incorporarse y morderle la boca y luego saborear sus grandes tetas. Ella lo abraza con ternura como a un niño y marca el ritmo sobre el capó del auto que parece se hundirá pronto. Ella se quita de él y dice vamos que no tenemos tiempo! Se para con las manos apoyadas sobre la trompa del auto y para la cola, él le hunde tres dedos en su vagina y le lame el culo. Luego lo escupe y hace lo mismo sobre la cabeza de su pene y comienza a refregarlo en su ano. Ella gime y sus piernas ceden ante el placer que le genera. Y comienza a penetrarla analmente despacio adaptándose a su ritmo y su deseo. Pronto toman más ritmo, ella se acaricia el clítoris y sus humedades bajan por los muslos. Él se aferra al culo como si fuese un salvavidas y estalla dentro de ella, que hace lo mismo cuando comienza a sentir la leche caliente de su amante que cae desde su agujero. Él la limpia y se limpia con su camisa y se besan y ríen cómplices. Él ve la hora y dice, se nos hace tarde. En el bolso de ella está su ropa formal y la de él. Se cambian entre risas, pellizcos y besos. Al llegar al trabajo, el portero del colegio la saluda: buenos días señorita directora! Buenos días Juan responde ella a viva voz, y nota que éste la mira y Juan (señor próximo a jubilarse) le dice “señorita, disculpe tiene una tela de colores en el pelo o se le cae un moño… se percató de que no se había quitado una de las chuletas de su uniforme. Ella sonrió y dijo ay si salí apurada, gracias” y quitándosela la guarda en su cartera . Minutos después entra él y saluda Hola Juan! Y él responde hola profesor! Y lo mira y le dice. Profesor, trae un ..un… aquí en el cuello y le marca una mordida en el lado izquierdo. El profesor se ríe y busca un coqueto pañuelo en su maletín y lo ata a su cuello. Así pasa desapercibido le dijo a Juan y le guiñó el ojo.

Cuando él estaba en clases, ella se asoma por la puerta del aula , saluda a la clase, lo mira y me dice: profesor, necesito verlo en el recreo largo, hoy tiene que rendir el examen oral profesor y si tiene tiempo el escrito también. Diciendo eso, se retiró y el profesor debajo de su tapaboca relamiéndose dijo mirando la puerta: allí estaré. Y mirando a su clase les dijo “este examen lo voy a aprobar” ante la mirada contrariada de sus pequeños alumnos.


Aporte de LZ


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